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Cómo Loma Negra llegó a ser el gigante de la construcción que es hoy

Cuando hablamos de Loma Negra, nos estamos refiriendo al mayor productor de concreto, cal y cemento del país. Pero la gran pregunta que todos nos hacemos es, ¿cómo llegó más lejos que todos sus competidores?

Como en prácticamente todos los rubros, cuando se trata de la producción de materiales para la construcción, la competencia también es feroz, aunque siempre hay algunos empresarios que saben sobresalir por sobre el resto y lograr facturaciones superiores a las de sus competidores directos.

En esta oportunidad, junto a nuestros amigos de El Pimpollo, el corralón de materiales de construcción más grande de Buenos Aires, vamos a contarte cómo hizo Loma Negra para alcanzar la cima con su negocio.

Los inicios de una empresa que llegaría a tocar el cielo con las manos

Loma Negra fue fundada en 1926 por el empresario Alfredo Fortabat, quien encontró en Olavarría piedra caliza, la materia prima para la producción de cemento.

El éxito fue rotundo desde el inicio, ya que para el año 1950 estaban produciendo más de 500 mil toneladas de cemento por año. En enero de 1976 fallece Fortabat, a los 81 años de edad, y su esposa Amalia Lacroze de Fortabat, se ocupó de mantener a la compañía en lo alto, haciendo un trabajo grandioso.

Loma Negra supo manejar con éxito los tres elementos claves de toda empresa: procesos, personal y producto.

  • El proceso era impecable, la planta siempre trabajó con maquinaria y tecnología de última generación, lo que les permitía cumplir a la perfección con lo que el mercado demandaba.
  • El personal contratado en las áreas ejecutivas para lograr que todo funcione como un reloj suizo, estaba siempre altamente capacitado y disponía de los conocimientos necesarios para elevar la empresa al lugar que se merecía. Por otra parte, la fuerza laboral en general, se sentía parte de una “tribu”, es decir, había sentido de pertenencia (o lo hay aún), por lo que cada una de las personas que laboraban en el lugar, ponían su máximo empeño para que Loma Negra crezca, y con ella, los empleados también.
  • El producto final siempre fue magnífico, al fin y al cabo, podemos asegurar que esto fue lo que catapultó a la empresa hasta cotizar en bolsa. Si el producto no hubiera sido bueno, el imperio que hoy conocemos no hubiera sido posible.

Claro que el marketing también fue una pata muy importante en el proceso de crecimiento y reconocimiento de marca. Se valieron de deportistas a los que sponsorearon, de grandes anuncios en TV, y en la era del internet, ¡también lo usaron a su favor!

En la actualidad, Loma Negra estás presente en prácticamente cada uno de los corralones de construcción del país, como en El Pimpollo.

Si deseas, podés hacer clic aquí para conocer más sobre Loma Negra.

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